Por Esteban Moscariello, Ejecutivo Comercial en DRC – Clarín Rural.


Las estimaciones de producción y de stocks finales en el mundo empiezan a quitarle presión al mercado, a pesar de la magra cosecha que se espera en Argentina.

Se espera una abundante oferta de maíz brasilero.

Los operadores esperaron la semana pasada la publicación de los datos de las Perspectivas del Foro Agrícola del USDA que nos dejó mucha información sobre el año de cosecha 2023/2024 de EE.UU., incluidas las estimaciones de superficie cultivada. La superficie cultivada de trigo podría aumentar con respecto al año pasado en un +8,3% a 49,5 millones de acres (20,03 Mhas).

También se proyecta que la superficie cultivada de maíz aumente un +2,7 % con respecto al año pasado a 91 millones de acres (36,83 Mhas). No se espera que las áreas de soja crezcan en comparación con el año pasado y deberían permanecer sin cambios en 87,5 millones de acres (35,41 Mhas).

También se publicaron las previsiones de producción de maíz y soja. Se espera que en ambos cultivos los rindes sean más altos que en 2022 con rindes proyectados en 181,5 bu/ac (113,9 qq/ha) para el maíz y 52 bu/ac (34,9 qq/ha) para la soja. Esta situación, de confirmarse, daría lugar a un aumento posterior de las existencias finales estadounidenses. Las buenas condiciones de siembra de primavera en el hemisferio norte serán cruciales para confirmar este potencial de producción.

El índice del dólar subió a máximos de siete semanas el viernes (24), mientras los inversores se preparan para que las tasas de interés en EE.UU. permanezcan más altas por más tiempo. Un dólar fuerte obstaculiza mecánicamente el atractivo de los orígenes estadounidenses en un contexto global donde la competencia está muy presente.

Con respecto a la evolución de los precios en Chicago, la semana pasada la soja terminó levemente alcista sobre el final del viernes (24) mientras que los cereales con bajas importantes.

El mercado de soja operó con gran volatilidad de precios estos últimos días, finalizando la semana relativamente estable respecto al viernes previo. Si bien persisten las preocupaciones en torno al clima de Sudamérica y, específicamente de Argentina, hay señales de una merma en el dinamismo de exportación de la soja de EE.UU. lo cual llevó a la soja a terreno negativo. Por otro lado, el aceite de soja dio un importante soporte, pero el viernes (24) cayó arrastrando a la soja.

Es así como la soja, encontró presión bajista esta semana ante noticias de lluvias favorables para Argentina, aunque con el correr de los días nuevas proyecciones de producción desde organismos locales volvieron a reducir la estimación de producción 2022/23 y presionaron el mercado.

En pocas palabras, se avecinan recortes más grandes para la cosecha argentina, pero como mencionamos varias veces antes, ¿cuántas de estas reducciones ya están descontadas en el precio actual?

La soja y el complejo de soja se sienten pesados, y comenzando a superar la historia del clima de Argentina que ha dominado los titulares. El enfoque está cambiando a la cosecha monstruosa brasileña.

La cosecha de soja alcanza el 30% del área en Brasil y está ligeramente retrasada en comparación con el promedio.

Al mismo tiempo, en Brasil persisten las demoras de cosecha. Dejando de lado la situación de Sudamérica, el aceite de soja se fortaleció lo cual también impulsó a la soja, aunque se sintió su recorte en precios.

El contrato de soja marzo en Chicago operó con una importante volatilidad estos días y finalizó en US $562,13/t el viernes, una suba semanal de US $0,64/t.

El mercado de la soja parecía que se sostenía por el pronóstico del tiempo de Argentina para seguir al alza esta semana. En general, el fuerte avance continuo en el interés abierto desde el 13 de febrero sugiere una condición de sobrecompra, y el mercado podría ver una corrección significativa.

El mercado del maíz se mantuvo débil esta semana en Chicago. El maíz registra una nueva semana a la baja y el viernes tocó mínimos desde diciembre. Entre la debilidad de las exportaciones de maíz desde EE.UU., la gran oferta que se espera desde Brasil y las proyecciones 2023/24 que brindó el USDA esta semana, los precios no encontraron sostén y el jueves/viernes (23-24) se desplomaron. El promedio de las estimaciones de los analistas proyectaba un área sembrada de maíz en 90,9 millones de acres, lo cual estuvo por debajo del dato publicado en 91 millones de acres.

Los datos del USDA fueron el principal driver del mercado que presionaron a la baja el cereal. Se debe destacar que son proyecciones en base a rendimientos de tendencia, por lo cual, si bien el escenario es bajista dada la mayor oferta que espera el USDA, es clave seguir de cerca qué sucede con el clima.

Al mismo tiempo, la recomposición de stocks finales también se ubicó por encima de lo esperado. Un factor que limita parcialmente las bajas, son los atrasos de siembra de maíz de segunda en Brasil, aunque aún el mercado no está viendo pérdidas productivas. El viernes, el contrato marzo de maíz en Chicago cerró en US $255,89/t, una caída semanal de US $10,9/t respectivamente.

Por último, el trigo también redobló las bajas esta semana, cayendo US $21/t respecto al viernes previo y finalizando en US $260,95/t. Esta semana, Rusia mostró nuevamente su competitividad en los tenders internacionales al ganar la licitación del gobierno de Egipto por 240.000 toneladas. Al mismo tiempo, al analizar las inspecciones de exportación de trigo estadounidense vienen disminuyendo en las últimas semanas y marca las dificultades para exportar sumado a la menor producción que afecta los suministros disponibles.

Actualmente el mercado descuenta una renovación del “corredor seguro” de granos para Ucrania que culmina a finales de marzo. Una escalada del conflicto que rompa la continuidad del acuerdo volvería a tener impacto en los precios de las materias primas.

Los datos publicados por el USDA, nos indican que tenemos el potencial para grandes producciones y también potencial para que aumenten las existencias finales. Esta situación nos lleva a pensar a un mercado en camino hacia el canal bajista.

POR ESTEBAN MOSCARIELLO EJECUTIVO COMERCIAL EN DIAZ RIGANTI CEREALES S.R.L. / CLARIN RURAL