Resumen semanal del 30 de junio al 4 de julio

Señales mixtas en un contexto incierto

Entre el 30 de junio y el 4 de julio, el mercado mostró señales mixtas, con predominio de factores bajistas. En EE. UU., los reportes del USDA confirmaron mayor área de maíz y menores de soja y trigo, stocks superiores a lo esperado (especialmente en soja) y buenas condiciones para los cultivos, lo que presionó precios. La soja tuvo un impulso puntual por la aprobación de subsidios al biodiésel local, pero el clima favorable y la abundante oferta sudamericana mantuvieron el sesgo bajista. En Argentina, tras el fin de las alícuotas reducidas, cayó el volumen de negocios en soja y maíz; el dólar subió 3,5% y el maíz y trigo mejoraron levemente sus precios. La atención ahora se centra en aprovechar oportunidades en maíz ante un contexto internacional de alta oferta y baja presión climática.

Resumen semanal del 7 al 11 de julio 

El maíz logró desacoplarse de las bajas externas

Entre el 7 y 11 de julio, los precios internacionales de granos cerraron a la baja por buenas condiciones climáticas en EE. UU. y expectativas de alta producción de maíz y trigo. A nivel global, se sumaron tensiones comerciales por nuevos aranceles anunciados por Trump y una competencia creciente de Brasil, que alcanzará un récord en maíz tardío pese a retrasos logísticos. En Argentina, la cosecha de maíz avanzó al 70% (36 de 49 Mt estimadas), con ventas del 45% y solo el 35% con precio firme, lo que deja mucha mercadería pendiente. La falta de oferta inmediata, sumada a la necesidad de la exportación y compras a fijar en plena cosecha, sostiene los precios locales, aunque el contexto internacional sigue siendo bajista.

Resumen semanal del 14 al 18 de julio  

El mercado externo frenó las caídas mientras que la oferta local sigue sin aparecer

Entre el 14 y 18 de julio, el mercado externo de granos mostró una leve recuperación impulsada por factores climáticos y coberturas técnicas, mientras que en Argentina la oferta local de maíz sigue limitada a pesar de un avance de cosecha del 78,9% y una producción estimada en 49 millones de toneladas. Los precios del maíz, en lugar de bajar estacionalmente, subieron por la fuerte demanda interna (feedlots, tambos, avícola, etanol) y la falta de oferta inmediata. La soja también registró cierta recuperación de precios tras la suba de retenciones, aunque las operaciones se mantienen bajas. La incertidumbre política y económica, propia de un año electoral, genera cautela en los productores y volatilidad en los mercados.

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